El ciclismo tiene peor fama respecto al dopaje de lo que se merece

Un estudio de la organización francesa MPCC (Movimiento Para un Ciclismo Creíble) ha encontrado que, a pesar de la mala reputación, el ciclismo se encuentra en la posición decimotercera en el ranking de deportes con mayor número de dopajes.

El estudio recoge los datos de todo 2018 que han sido publicados por las federaciones o los medios de comunicación. Y entre ellos, solo han considerado los relacionados con deportistas de alto nivel o profesionales.

En cuanto a ciclismo, se han tenido en cuenta 36 equipos profesionales de ciclismo masculino y 5 femeninos.

En el estudio se reflejan tanto los casos de dopaje como los de corrupción quedando el ranking de 2018 de la siguiente manera:

  1. Atletismo
  2. Béisbol
  3. Halterofilia
  4. Futbol
  5. Equitación
  6. Powerlifting
  7. Cricket
  8. Fútbol americano
  9. Rugby
  10. Duatlón
  11. Tenis
  12. Boxeo
  13. Ciclismo
  14. MMA
  15. Crossfit
ranking-dopaje-2018

Si atendemos solo a los casos de dopaje la cosa quedaría:

  1. Atletismo: 98 casos
  2. Béisbol: 83
  3. Halterofilia: 74
  4. Equitación: 41
  5. Powerlifting: 40
  6. Fútbol americano: 33
  7. Rugby: 33
  8. Boxeo: 20
  9. Ciclismo: 17
  10. Fútbol y MMA: 16

El ciclismo adelanta a otros deportes que tuvieron muchos casos de corrupción, como el fútbol.

Por suerte o por desgracia, el ciclismo no mueve tanto dinero y ha sufrido ningún caso de corrupción en el 2018, pero sí sufrió de 17 casos de dopaje, 11 de ellos en carretera, cuatro en BTT y uno en BMX y en pista.

El MPCC, que lleva realizando el estudio durante más de 5 años, señala que hay un aumento en el número de casos de dopajes en en general, pero que no es atribuible a un aumento del dopaje, sino que demuestra que las federaciones son más transparentes a la hora de abordar sus casos de dopaje. Sin embargo, no encuentra tendencias claras en cuanto al ciclismo ya que los números son muy constantes.

Como vemos, el dopaje está presente en el ciclismo, pero no debería ser ni mucho menos uno de sus adjetivos habituales.

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